
Un día mi madre, cuando yo era pequeña como tú, me llevó a una Iglesia y ví una imagen muy bonita de un santo que tenía a Jesús en los brazos.
Le pregunté a mi madre: ¿Quién es este santo?.
Mi mami me dijo: Es San José. Cuidó de Jesús cuando era pequeño.
Y yo pregunté: ¿También cuidará de mí y de todos los amigos de Jesús?.
y ella me respondió: Sí.
San José: yo no me canso de mirarte con el Niño Jesús dormido en los brazos.
Mientras duerme, estréchale junto a tí con mucho cariño.
En mi nombre bésale suavemente en la frente, acaríciale, y, cuando se despierte, dile que lo quiero mucho.
Pídele para mí y todos los niños, su bendición; que nos conserve siempre limpios en el corazón y en el cuerpo hasta el día que vayamos a darle un abrazo en el cielo.
Amén.


No hay comentarios:
Publicar un comentario